sábado, 22 de marzo de 2014

De reyes que mataron a príncipes








“Y hasta hay quienes afirman que un Príncipe hábil
debe fomentar con astucia ciertas resistencias
para que, al aplastarlas, se acreciente su gloria”[1].
Capítulo XX
Si las fortalezas, y muchas otras cosas
 que los Príncipes hacen con frecuencia
 son útiles o no.
El Príncipe
Nicolás Maquiavelo

La historia, los trabajos de historia, se mueven en un terreno ,a veces, escasamente científico. Salvo pruebas periciales contrastadas; Pruebas de lo que ocurrió, a lo largo del tiempo, pueden llegar a desaparecer, disparos en el techo del congreso[2]. El relato del suceso histórico se asemeja a un recorrido entre árboles donde la niebla unas veces se hace más espesa y otras deja ver aquello que parece un claro pero que al acercarnos resulta ser un estanque. La lectura de material histórico nos hace conocer el punto de vista de su autor, nada más. Tampoco existe otra manera. No hemos podido estar presencialmente en aquel campo de tiro del archipiélago canario para haber podido comprobar de primera mano si lo que allí sucedió fue un accidente o un homicidio[3].
Hacernos una idea aproximada de lo que pudo ocurrir en cualquier momento histórico que nos interese comenzará por, en primer lugar conocer autores que hayan escrito sobre el asunto. Conocer además dónde están esos autores, dónde se sientan ideológicamente, porque sin duda el hecho que describen podrá parecer una cosa o la contraria. Habrá que leer más de dos para hacernos al fin nuestra propia idea de lo que creemos que pudo ocurrir.

Dando un paso más, incluso los propios autores contarán la mayoría de las veces, lo que les contaron, obviamos los documentos escritos donde los propios protagonistas en cartas, diarios, artículos, pudieron reflejar lo ocurrido, o sus impresiones de lo ocurrido en el momento a estudio; o documentos desclasificados por los gobiernos. Y cómo saber si lo dicho en una habitación donde dos personas despachan, se acerca más a que uno le dijo al otro me voy o en cambio la interpelación fue, tú te vas.
Los sucesos de la vida resuelven en catástrofe o éxito por detalles, pinceladas que de ocurrir un momento antes o después darán como resultado algo inesperado. Solo las elucubraciones serán capaces de ver qué hubiese ocurrido si ese detalle hubiese sido contrariado en el momento oportuno.

En lo histórico como en la mayoría de los campos del conocimiento tan importante es conocer las respuestas como tener la capacidad de plantear preguntas que ayudarán a, si no en el instante preciso, si con el tiempo, dar significado a porqué pudieron ocurrir ciertos hechos y que condicionantes hicieron desembocar en el resultado de los hechos a estudio. Puede que las conclusiones lleven a pequeños detalles o simples coincidencias. Eso no contradice que para que ese detalle haga explotar por los aires a un transbordador espacial no haya habido con anterioridad años de preparación, estudio y dedicación presupuestaria que conduzca a todos los protagonistas al momento crucial.



De cuando te adelantan la muerte.





[1] www.elaleph.com.  www.educ.ar.
[2] Disponible en http://www.elmundo.es/elmundo/2013/09/12/espana/1378985609.html
[3] Ángel Viñas. La Conspiración del General Franco. Edit. Crítica. Pág. 71.

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